Mousse de chocolate negro al 70% con interior de menta

Toda mousse de chocolate es un postre o una merienda exquisita, con una textura y un sabor realmente apetitosos. Si además se elabora con chocolate negro al 70%, como es el caso de la que preparamos en Charamel, la potencia del delicioso sabor del cacao, tan conocido y tan del gusto de muchos, se multiplica.

Pero a nosotras siempre nos gusta aportar algo diferente, hacer un guiño, dar un toque “nuestro”, un toque “de aquí”, especial y sorprendente. Por eso a esta mousse, la hemos querido distinguir con un relleno de menta, un ramalazo de esta hierba que siempre produce una leve sensación de frío en boca y que, tomada con el chocolate, recuerda al archiconocido after-eight que nos llegaba a Bilbao como algo de lo más inglés y de lo más exótico, en los 70 y los 80.

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Repasando un poco la historia del conocido after-eight (con toda seguridad, las generaciones más jóvenes nos estén leyendo ahora con cierta extrañeza), aquellos cuadraditos negros con una chocante mezcla de sabores, vemos que fue a mediados de los años 60 cuando la británica y glamourosa marca Rowntree (dirigida a un público muy exclusivo, muy british, muy selecto y de alto poder adquisitivo) comenzó a comercializarlos, poniéndoles este nombre: after-eight, dado que las gentes del marketing de la época consideraron que su mejor momento para ser consumido era a las ocho de la tarde, después de la cena, como es costumbre en aquel país.

Estos dulces de menta bañados generosamente en chocolate negro llegaban al Cantábrico de la mano de las familias más viajeras o más snobs que podían permitirse – por motivos de ocio o de trabajo – visitar Londres en algunas ocasiones.

Así que puede ser que, en nuestra tarta, se encuentre un toque nostálgico, sobre todo si fuiste menor de edad en aquellos maravillosos años, cuando cualquier cosa de azúcar o de chocolate que llegaba de Londres era como comerte un trocito de los Beatles, del Big Ben, o los Sex Pistols, fantasear con los secretos de la familia real británica, o imaginar a qué puede saber comerte el mundo entero.

Pero lo que sobre todo te vas a encontrar en esta mousse si te gusta el sabor de la menta, es un contraste de sabores muy rico y muy fresco, a la hora de comerlo. Hay quien dice que la mousse de chocolate es la tentación gastronómica por excelencia, un lujo a tu alcance que puede parecer como pegarle un bocado a la vida misma, dulce y amarga a la vez, y que está a la disposición de todo el mundo en Charamel. Muy recomendable para cuando hay que celebrar algo.

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